11 de junio de 2015

La honradez y la sociedad

    
 El tema que voy a tratar va a ser el de la mentalidad y la sociedad. Don Quijote era un personaje ficticio creado por Miguel de Cervantes. Don Quijote dejó todo por cumplir su sueño; dejó a su familia, a su hogar, a sus amigos... lo dejó todo por ser un caballero andante. Sin importarle las críticas que recibía del pueblo de donde habitaba, emprendió sus aventuras sin miedo a pensar lo que dijesen los demás. Don Quijote es un gran ejemplo a seguir, ya que nos muestra la valentía de perseguir tus sueños sin darle importancia a los comentarios de la gente ignorante, que no sabe apreciar los sueños y metas de cada persona. Gente sin vida, gente que necesita entrometerse en la vida de los demás para llenar la suya, vacía claro. Aunque este pensamiento sea anticuado, aún se sigue viendo en numerosos casos de la actualidad. ¿Nunca os habéis fijado en que la sociedad está dividida en grupos? Solemos juzgar a la gente antes de conocerla, y este resultado nunca es el adecuado. ¿Nunca habéis pensado lo que pueden llegar a sentir estas personas? La sociedad clasifica a las personas según su forma de vestir (pijos, canis, hippies...), por la música (rap, heavy metal, pop, etc...) e incluso, y una de las que más se suele dar, por los gustos. La forma más fácil y rápida de visualizar esto es en los patios de recreo de los institutos. Siempre encontraréis el grupo de los canis, el de los frikis, los que escuchan hip-hop y demás tendencias. Aunque no toda la culpa nos la deberíamos de echar a nosotros. Tanto ellos como los demás deberíamos de darnos una oportunidad mutua para ver como se sienten ellos, al igual que ellos deberían de ver nuestro punto de vista. Tenemos que decir basta a esas personas que excluyen e incluso maltratan psicológicamente a aquellas personas con gustos diferentes, o como ellos llaman, "raritos", como es el caso de Nicolás, un joven que recibía insultos por su tendencia sexual, tanto de sus compañeros como de su profesor de E.F. Un día, iba Nicolás por la piscina, y sus "compañeros" no tuvieron cosa mejor que hacer que tirarle a esta. Este chaval, al no aguantar más, se suicidió tirándose a las vías del tren. Vivimos en una sociedad muy homófoba y xenófoba. Otra historia muy interesante es la de Jean-Philippe. Este joven era un estudiante ejemplar, pero tenía miedo de decir que era homosexual, por la reacción de la sociedad y sobretodo, de su familia. Por este miedo, Jean se colgó de una viga de madera y se suicidó sin contar absolutamente nada. Solo quiero, que vosotros, los lectores, os concienciéis de los traumas que pueden tener las personas. Que a la persona que robas, en su casa le puede faltar comida, que a la persona que insultas le pueden estar maltratando en casa, etc.. 
Mi propuesta es que aparten a un lado los talleres de educación sexual, ya que ha habido los suficientes como para informarnos adecuadamente, y se introduzcan más en el ámbito escolar los talleres de sensibilización para que todos cojamos conciencia de esto.

Alberto Domínguez Gómez 1ºBACH.HUM

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